Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON Y NECRÓLISIS EPIDÉRMICA  
TÓXICA: ABORDAJE MULTIDISCIPLINARIO OFTALMOLÓGICO,  
DERMATOLÓGICO Y ANESTÉSICO  
STEVENS-JOHNSON SYNDROME AND TOXIC EPIDERMAL NECROLYSIS:  
A MULTIDISCIPLINARY DERMATOLOGIC, OPHTHALMOLOGIC, AND  
ANESTHETIC APPROACH  
1
2
Betancur-Toro Daniel ; Hernández-Muñoz Diana Marcela ;  
3
4
Alvis-Linero Nelly Johana ; Morales-Salcedo Dayra Samira ; Yepes-Rodríguez Angie  
5
6
7
Selene ; Correa-Guerra Angélica María ; Solano-Cortés Francisco Javier  
1
2
3
4
5
6
7
Resumen  
El síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmica tóxica (NET) son reacciones  
mucocutáneas graves, inmunomediadas y potencialmente letales, generalmente inducidas por  
fármacos. Representan un espectro de severidad de la misma entidad, definido por la extensión  
del desprendimiento cutáneo: SJS involucra <10% de superficie corporal, NET >30%, con formas  
traslape entre 1030%. Su incidencia combinada es baja (0,41,9 casos por millón de personas  
al año), pero conllevan una elevada morbilidad y mortalidad, especialmente en NET (2530% en  
distintas series) (1, 6). Clínicamente se caracterizan por un pródromo seudogripal seguido de  
erupción cutánea difusa con máculas violáceas, lesiones en diana atípicas, ampollas y  
desprendimiento epidérmico (signo de Nikolsky positivo), asociado a compromiso mucoso en  
ojos, boca y genitales en la mayoría de pacientes (2, 6). Los desencadenantes más frecuentes  
son medicamentos, destacándose anticonvulsivantes (ej. lamotrigina, carbamazepina),  
antibióticos (especialmente sulfonamidas y betalactámicos), antiinflamatorios no esteroideos y  
alopurinol, entre otros (6). El manejo se basa en la suspensión inmediata del fármaco causal y  
cuidados de soporte intensivos, similares a los brindados a pacientes quemados, con control  
estricto del balance hídrico-electrolítico, nutrición temprana, manejo del dolor, prevención de  
infecciones y apoyo multidisciplinario desde fases iniciales (2, 6). Dada la naturaleza  
multisistémica de SJS/NET, un abordaje que involucre dermatología, oftalmología,  
anestesiología/cuidados intensivos y otras especialidades es fundamental para reducir secuelas  
y mortalidad. En esta revisión crítica se analizan las estrategias terapéuticas actuales, la  
evidencia de los principales tratamientos inmunomoduladores (corticoesteroides,  
inmunoglobulina intravenosa, ciclosporina, terapias biológicas anti-TNF, entre otros) y las  
Información del manuscrito:  
Fecha de recepción: 05 de junio de 2025.  
Fecha de aceptación: 12 de agosto de 2025.  
Fecha de publicación: 02 de septiembre de 2025.  
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80  
Betancur-Toro et al. (2025)  
intervenciones específicas de cada especialidad en el manejo agudo integral de SJS/NET. Se  
enfatiza la importancia de la atención multidisciplinaria coordinada para el manejo de las  
complicaciones cutáneas y sistémicas agudas, así como para la prevención de secuelas crónicas  
particularmente las oftalmológicas que afectan la calidad de vida de los sobrevivientes.  
Palabras claves: Síndrome de Stevens-Johnson, grupo de atención al paciente, oftalmología,  
dermatología, anestesiología.  
Abstract  
Stevens-Johnson syndrome (SJS) and toxic epidermal necrolysis (TEN) are severe, immune-  
mediated mucocutaneous reactions, usually triggered by medications. They represent a spectrum  
of the same disease, defined by the extent of skin detachment: SJS involves <10% body surface  
area (BSA), TEN >30%, with overlap forms between 1030%. Their combined incidence is low  
(
(
0.41.9 cases per million per year), but they carry high morbidity and mortality, especially in TEN  
2530% in different series) (1, 6). Clinically, SJS/TEN are characterized by a flu-like prodrome  
followed by a diffuse rash with purpuric macules, atypical target lesions, blisters, and epidermal  
detachment (positive Nikolsky’s sign), accompanied by mucosal involvement of the eyes, mouth,  
and genitals in most patients (2, 6). The most common triggers are medications, notably  
anticonvulsants (e.g., lamotrigine, carbamazepine), antibiotics (especially sulfonamides and beta-  
lactams), non-steroidal anti-inflammatory drugs, and allopurinol (6). Management is based on  
immediate withdrawal of the offending drug and intensive supportive care, similar to burn patient  
management, with strict fluid-electrolyte control, early nutritional support, pain control, infection  
prevention, and early multidisciplinary support (2, 6). Given the multisystem nature of SJS/TEN,  
an approach involving dermatology, ophthalmology, anesthesiology/critical care, and other  
specialties is critical to reduce sequelae and mortality. This review analyzes current therapeutic  
strategies, evidence for major immunomodulatory treatments (corticosteroids, intravenous  
immunoglobulin, cyclosporine, anti-TNF biologics, among others), and the specific interventions  
of each specialty in the acute comprehensive management of SJS/TEN. The importance of  
coordinated multidisciplinary care is emphasized for managing acute cutaneous and systemic  
complications, as well as preventing chronic sequelae  particularly ophthalmic  that affect  
survivors’ quality of life.  
Keywords: Stevens Johnson syndrome, patient care team, ophthalmology, dermatology,  
anesthesiology.  
gravedad de una misma entidad  
1
. Introducción  
inmunológica, diferenciadas por la  
extensión de superficie corporal  
comprometida: SJS se define por  
El síndrome de Stevens-Johnson  
SJS) y la necrólisis epidérmica  
(
tóxica (NET, también conocida como  
síndrome de Lyell) conforman un  
espectro poco común de reacciones  
adversas mucocutáneas severas,  
caracterizadas por apoptosis masiva  
de queratinocitos y desprendimiento  
epidérmico agudo (6). Actualmente  
se consideran variantes de distinta  
<
10% de área de piel desprendida,  
NET por >30%, mientras que entre  
030% se habla de síndrome de  
1
superposición SJS/NET (2). Son  
emergencias dermatológicas raras  
pero de alta letalidad; su incidencia  
global se estima entre ~12 casos  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
por millón de habitantes al año, con  
mayor riesgo en ciertas poblaciones  
genéticos que predisponen  
a
SJS/NET inducido por ciertos  
fármacos, destacando alelos HLA  
específicos en poblaciones asiáticas  
(por ejemplo, HLA-B15:02 asociado  
a SJS por carbamazepina, HLA-  
B58:01 asociado a reacciones por  
alopurinol) (6). Estos hallazgos han  
permitido implementar pruebas de  
detección genética previas al inicio  
de determinados medicamentos en  
grupos étnicos de riesgo (como se  
realiza con carbamazepina en  
poblaciones del sudeste asiático),  
reduciendo la incidencia de SJS/NET  
farmacológico. No obstante, en la  
mayoría de pacientes no existe un  
antecedente genético identificable y  
(por ejemplo, pacientes con VIH) (6).  
La mortalidad varía según la  
severidad: en SJS se reporta  
alrededor de 510%, mientras que  
en NET alcanza 2030% a pesar de  
los avances en su manejo (1). Este  
marcado riesgo hace imperativo el  
reconocimiento  
oportuno.  
y
tratamiento  
Etiología y factores de riesgo: En  
la mayoría de los casos (≥75%),  
SJS/NET es desencadenado por  
fármacos comunes, típicamente  
dentro de las primeras 13 semanas  
de iniciada la medicación (6). Entre  
los agentes con mayor implicación  
se encuentran: anticonvulsivantes  
cualquier persona expuesta  
a
fármacos de alto riesgo puede  
desarrollar la reacción.  
(
ej. carbamazepina, lamotrigina,  
fenitoína fenobarbital),  
y
antimicrobianos (sulfonamidas como  
trimetoprim-sulfametoxazol,  
Fisiopatología:  
SJS/NET  
representa  
una  
reacción  
de  
penicilinas,  
cefalosporinas,  
hipersensibilidad  
farmacológica  
quinolonas), antiinflamatorios no  
esteroideos (AINE) del tipo oxicam  
mediada por células T citotóxicas. La  
patogénesis propuesta involucra la  
activación inapropiada de linfocitos T  
frente a antígenos del fármaco o  
metabolitos depositados en los  
queratinocitos, lo cual desencadena  
una cascada de liberación de  
citocinas proinflamatorias (IFN-γ,  
TNF-α, IL-6, IL-15, entre otras) y  
(piroxicam) y alopurinol (6). Otros  
posibles desencadenantes incluyen  
nevirapina y otros antirretrovirales,  
agentes biológicos,  
e
incluso  
en  
infecciones micoplásmicas  
algunos pacientes (especialmente  
niños). Se han identificado factores  
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82  
Betancur-Toro et al. (2025)  
citotoxinas (granulisina, perforina,  
granzimas) que inducen apoptosis  
conjuntivitis) seguido por la erupción  
cutánea característica (2, 6). Las  
lesiones cutáneas inicialmente son  
máculas eritematosas o purpúricas  
centradas por vesículas, que  
confluyen formando lesiones en  
diana atípicas y ampollas flácidas de  
contenido claro o hemorrágico.  
generalizada  
de  
las  
células  
epidérmicas (6). Adicionalmente, la  
vía de muerte celular extrínseca  
Fas/FasL contribuye a la destrucción  
epidérmica.  
sugieren que la sobreexpresión de  
ciertos mediadores (como  
Estudios  
recientes  
Progresivamente  
ocurre  
granulizina en lesiones cutáneas  
tempranas) podría servir como  
biomarcador diagnóstico o blanco  
terapéutico futuro (6). A nivel  
histopatológico, es característica  
desprendimiento de la epidermis a  
nivel dermoepidérmico, dando lugar  
a áreas extensas de denudación  
cutánea dolorosa, con signo de  
Nikolsky positivo (deslizamiento  
epidérmico ante presión tangencial)  
y signo de Asboe-Hansen (extensión  
lateral del desprendimiento al  
una  
dermatitis  
necrotizante  
subepidérmica con necrosis en todo  
el espesor de la epidermis y mínima  
inflamación dermoepidérmica. El  
presionar  
una  
ampolla).  
La  
entendimiento  
inmunopatología de SJS/NET ha  
posibilitado explorar terapias  
actual  
de  
la  
afectación mucosa es un rasgo  
central: se presenta en casi 100% de  
los casos al menos en dos  
superficies mucosas (ocular, oral,  
inmunomoduladoras dirigidas (p. ej.,  
inhibidores de TNF-α, moduladores  
de linfocitos T) como posibles  
estrategias de tratamiento, aunque  
con evidencia aún limitada (ver  
sección de tratamientos sistémicos  
más adelante).  
genital)  
(6). Son  
típicas  
la  
conjuntivitis severa con quemosis y  
ulceración conjuntival, estomatitis  
erosiva con queilitis hemorrágica y  
formación de seudomembranas, y  
ulceraciones genitales dolorosas.  
También pueden comprometerse  
otras mucosas como la nasal,  
Cuadro clínico y manifestaciones  
multisistémicas: SJS/NET suele  
iniciar con un pródromo inespecífico  
de 13 días de duración (fiebre alta,  
malestar general, odinofagia, tos,  
faríngea,  
traqueobronquial  
y
gastrointestinal, lo que explica  
síntomas respiratorios (neumonitis,  
bronquitis) o digestivos (diarrea,  
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Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
hematoquecia) en ciertos pacientes  
12). Debe enfatizarse que,  
históricamente, las manifestaciones  
extradérmicas de SJS/NET  
pulmonares, gastrointestinales,  
SCORTEN (Severity-of-Illness Score  
(
for Toxic Epidermal Necrolysis)  
propuesto por Bastuji-Garin, que  
incluye siete variables de mal  
pronóstico medidas en las primeras  
24 horas de ingreso: edad >40 años,  
(
oftalmológicas, etc.) han sido  
subvaloradas y a menudo no se  
abordan adecuadamente durante la  
fase aguda (12). Sin embargo, con la  
mejoría en la atención de soporte y  
la reducción de la mortalidad en las  
últimas décadas, ha cobrado  
neoplasia subyacente,  
porcentaje de superficie cutánea  
desprendida >10%, frecuencia  
maligna  
cardíaca >120/min, nivel sérico de  
urea >10 mmol/L, glucemia >14  
mmol/L y bicarbonato sérico <20  
mEq/L (en.wikipedia.org). Cada  
factor suma 1 punto y el puntaje  
resultante predice la mortalidad  
aproximada: 01 puntos se asocian  
con ~3% de mortalidad, 2 puntos  
~12%, 3 puntos ~35%, 4 puntos  
~58% y ≥5 puntos >90%. SCORTEN  
ha sido validado y es útil para guiar  
la intensidad del manejo; por  
ejemplo, pacientes con SCORTEN  
≥2 (mortalidad esperada >10%)  
deben ser atendidos preferiblemente  
en una unidad de cuidados  
intensivos o de quemados debido al  
alto riesgo (1). Tabla 1 resume los  
relevancia el reconocimiento  
y
manejo temprano de estas  
manifestaciones sistémicas para  
prevenir complicaciones crónicas en  
órganos como pulmones (fibrosis  
pulmonar, bronquiolitis obliterante),  
esófago (estenosis esofágicas),  
sistema genitourinario (estenosis  
uretrales, sinequias vaginales) y  
otros (12). En la exploración física,  
además de las lesiones cutáneas  
descritas, es frecuente encontrar  
fiebre y  
elevada,  
taquicardia  
síntomas de respuesta inflamatoria  
sistémica.  
La  
extensión  
cutáneo  
de  
desprendimiento  
debe  
factores del SCORTEN  
correlación pronóstica.  
y
su  
calcularse cuidadosamente (% de  
superficie corporal afectada) ya que  
es un determinante pronóstico clave.  
Para estratificar la severidad y  
pronóstico, se emplea el puntaje  
Complicaciones y secuelas a  
largo plazo: Gracias a los cuidados  
intensivos modernos, muchos  
pacientes sobreviven al evento  
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Betancur-Toro et al. (2025)  
agudo de SJS/NET, pero un  
neovascularización y síndrome de  
ojo seco cicatricial, llevando a  
deterioro visual importante o ceguera  
en casos avanzados (13). Es  
destacable que muchas de estas  
secuelas oculares pueden mitigarse  
si la atención oftalmológica se brinda  
de forma agresiva durante la fase  
aguda (ver más adelante manejo  
oftalmológico); de lo contrario, hasta  
el 5070% de los sobrevivientes de  
SJS/NET enfrentan algún grado de  
compromiso visual crónico (13). La  
presencia de estas secuelas resalta  
la necesidad de un enfoque  
porcentaje  
significativo  
padece  
complicaciones  
crónicas  
permanentes. En un estudio de  
cohorte, 84% de los sobrevivientes  
presentaron secuelas físicas a largo  
plazo atribuibles a SJS/NET: las más  
frecuentes fueron lesiones cutáneas  
(hiperpigmentación  
residual,  
cicatrices atróficas o hipertróficas,  
alteraciones ungueales, secuelas en  
cuero cabelludo), complicaciones  
oculares en alrededor de 59.5%  
(síndrome de ojo seco severo,  
simbléfaron conjuntival, triquiasis,  
opacidades corneales e incluso  
ceguera) y secuelas orales en 50.8%  
terapéutico  
integral  
y
multidisciplinario desde el inicio, no  
solo para salvar la vida del paciente  
sino también para preservar su  
funcionalidad y calidad de vida a  
futuro (15). En este contexto, en  
años recientes se ha hecho énfasis  
en implementar protocolos de  
(xerostomía, estenosis esofágica  
posteriormente) (15). Además,  
pueden presentarse disfunciones  
pulmonares crónicas (bronquiolitis  
obliterante),  
insuficiencia  
renal  
crónica secundaria  
a
necrosis  
tubular aguda en fase aguda, y  
trastornos psicológicos (ansiedad,  
depresión, trastorno de estrés  
postraumático) derivados de la  
experiencia crítica vivida (15). En  
manejo  
compartido  
entre  
dermatólogos,  
intensivistas,  
oftalmólogos y otros especialistas,  
reconociendo que una intervención  
temprana en cada área influye  
significativamente en los desenlaces  
finales del paciente (12).  
particular,  
oculares  
las  
son  
complicaciones  
de  
la  
las  
más  
discapacitantes:  
aguda puede  
inflamación  
evolucionar  
a
cicatrización  
opacificación  
conjuntival,  
corneal,  
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Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
Tabla 1.ꢀPuntuación pronósticaꢀSCORTENꢀpara síndrome deꢀStevens-Johnson / necrólisis  
epidérmica tóxica  
Factores de riesgo (1ꢀpunto cada uno al  
ingreso)  
Edadꢀ>ꢀ40ꢀaños  
Porcentaje  
de  
superficie  
corporal  
desprendidaꢀ>ꢀ10ꢀ%  
Neoplasia maligna activa  
Glucemiaꢀ>ꢀ14ꢀmmol/L (ꢀ>ꢀ252ꢀmg/dL)  
Urea séricaꢀ>ꢀ10ꢀmmol/L (BUNꢀ>ꢀ28ꢀmg/dL)  
Frecuencia cardíacaꢀ>ꢀ120ꢀlat/min  
Bicarbonato séricoꢀ<ꢀ20ꢀmEq/L  
Mortalidad observada según puntaje: 0–1ꢀpuntoꢀ=ꢀ3,2ꢀ%; 2ꢀpuntosꢀ=ꢀ12,1ꢀ%; 3ꢀpuntosꢀ=ꢀ35,3ꢀ%;  
ꢀpuntosꢀ=ꢀ58,3ꢀ%;ꢀ≥ꢀ5ꢀpuntosꢀ=ꢀ>ꢀ90ꢀ%.  
4
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Bastuji-Garinꢀetꢀal. (creadores del SCORTEN) y  
estudios de validación posterioresꢀ(3,ꢀ4).  
Abordaje  
terapéutico  
y la participación activa de múltiples  
especialidades (dermatología,  
multidisciplinario  
cuidados intensivos, oftalmología,  
cirugía plástica, otorrinolaringología,  
ginecología, urología, pediatría,  
entre otras) para un manejo integral  
del paciente con SJS/NET (3, 4). A  
El manejo óptimo de SJS/NET  
requiere un enfoque  
multidisciplinario e integral, enfocado  
tanto en medidas de soporte vital  
como en intervenciones específicas  
para minimizar el daño cutáneo y de  
otros órganos comprometidos. Dada  
la rareza de la enfermedad, no  
existen ensayos clínicos amplios y  
las recomendaciones se basan en  
estudios observacionales, series de  
casos, metaanálisis de estos  
estudios y consensos de expertos.  
En 2016, las guías británicas (UK) y  
recientemente en 2024 la guía  
alemana S3 han enfatizado la  
necesidad de atención en centros  
especializados (ej. unidades de  
quemados o de cuidados intensivos)  
continuación,  
estrategias terapéuticas generales  
dermatológicas/sistémicas) y las  
intervenciones particulares desde la  
oftalmología la  
se  
revisan  
las  
(
y
anestesiología/cuidados intensivos.  
2. Metodología  
Cuidados  
dermatológicos  
y
soporte sistémico  
Hospitalización y cuidado de  
heridas: Todo paciente con  
sospecha de SJS/NET debe ser  
9
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Betancur-Toro et al. (2025)  
hospitalizado de inmediato; los  
casos moderados a severos (por  
extensión o estado clínico) deben  
manejarse en unidades de cuidado  
intensivo o unidades de quemados,  
lecho dérmico. Áreas de epidermis  
desprendida pero aún adheridas  
pueden recortarse gentilmente. Es  
crucial  
implementar  
cuidados  
prevenir  
de  
meticulosos  
infecciones:  
para  
idealmente  
bajo  
aislamiento  
ambiente  
protector (3, 5). Las medidas de  
soporte sistémico son análogas a las  
del gran quemado (3): mantener la  
aislamiento, técnica aséptica en  
curaciones y manejo por personal  
experimentado.  
Aunque  
las  
estabilidad  
hemodinámica,  
infecciones cutáneas y sistémicas  
(ej. sepsis por Staphylococcus  
aureus o Pseudomonas) constituyen  
causa principal de muerte en fases  
tardías, no se recomienda profilaxis  
antibiótica sistémica; se indicarán  
antibióticos solo ante infección  
reposición cuidadosa de fluidos y  
electrolitos para compensar pérdidas  
insensibles y exudados de las áreas  
denudadas,  
temprano  
enteral)  
soporte nutricional  
(preferiblemente  
debido al  
vía  
estado  
hipercatabólico, control térmico (los  
pacientes con amplia pérdida  
cutánea son propensos a hipotermia)  
y analgesia adecuada. La piel  
necrótica desprendida debe ser  
manejada de forma conservadora;  
en contraste con quemaduras,  
actualmente no se recomienda la  
confirmada  
(clínica  
o
microbiológicamente) (3, 5). Sí se  
sugiere el uso de antisépticos  
tópicos suaves (ej. gluconato de  
clorhexidina al 0.05% o sulfadiazina  
argéntica  
acuosa)  
en  
áreas  
denudadas extensas para reducir la  
carga bacteriana local, evaluando  
debridación  
rutinaria  
quirúrgica  
de la  
extensa  
tolerancia  
y
evitando irritantes  
epidermis  
fuertes. Se deben obtener cultivos  
periódicos de exudados cutáneos y  
desvitalizada, pues ésta actúa como  
apósito biológico que favorece la  
reepitelización (5). En su lugar, se  
realizan aseos suaves diarios con  
solución salina estéril, aplicando  
apósitos no adherentes o tela de  
monitorizar  
signos  
infecciosos  
sistémicos para detección precoz de  
sepsis.  
Manejo del dolor: El dolor en  
SJS/NET suele ser extremadamente  
intenso debido a las amplias áreas  
petrolato de  
en  
áreas  
desprendimiento para proteger el  
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Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
cruentas y la inflamación mucosa. La  
analgesia adecuada es prioritaria, no  
solo por comodidad del paciente sino  
porque el dolor insuficientemente  
controlado puede desencadenar  
dolor en UCI puede prevenir la  
intubación endotraqueal en  
pacientes que de otro modo  
requerirían sedación profunda por el  
dolor insoportable (1). En casos  
seleccionados refractarios, puede  
considerarse la analgesia regional  
(bloqueos neuroaxiales o plexulares)  
para procedimientos, aunque su uso  
es limitado por las extensas lesiones  
cutáneas.  
inestabilidad  
neuroendocrina  
y
dificultar procedimientos necesarios,  
llegando incluso a precipitar falla  
respiratoria por hipoventilación o  
necesidad de intubación para  
sedación  
profunda  
(1).  
Se  
recomienda un enfoque multimodal:  
analgesia sistémica con opiáceos  
intravenosos (p.ej., infusión continua  
de fentanilo o remifentanilo, o bolos  
frecuentes de morfina/hidromorfona)  
ajustada según escala analógica,  
coadyuvada por analgésicos no  
opiáceos (acetaminofén, AINE si no  
Soporte y  
complicaciones sistémicas: Por la  
posibilidad de compromiso  
de  
órganos  
multiorgánico, se recomienda una  
vigilancia estrecha e intervención  
temprana de otros especialistas  
según necesidades. Por ejemplo, si  
hay datos de afectación pulmonar  
contraindicados) adyuvantes  
y
(
tos, disnea, hipoxemia), se debe  
realizar evaluación respiratoria;  
aproximadamente 2530% de  
(gabapentinoides, ketamina a dosis  
subanestésicas, lidocaína sistémica  
en entornos UCI). Muchos pacientes  
pacientes con SJS/NET pueden  
desarrollar neumonitis o síndrome de  
dificultad respiratoria aguda. Es  
esencial brindar apoyo ventilatorio  
no invasivo oportuno (oxigenoterapia  
de alto flujo o ventilación no invasiva)  
en caso de insuficiencia respiratoria  
incipiente, reservando la intubación  
orotraqueal solo para indicaciones  
estrictas (hipoxemia refractaria,  
obstrucción de vía aérea, deterioro  
requerirán  
sedación  
ligera-  
moderada continua (ej. midazolam o  
propofol en infusión) para tolerar las  
curaciones y el dolor mucoso. El  
objetivo es lograr un alivio suficiente  
para permitir ventilación espontánea  
y colaboración, evitando en lo  
posible la necesidad de ventilación  
mecánica únicamente por control del  
dolor (1). Un manejo agresivo del  
9
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Betancur-Toro et al. (2025)  
neurológico) debido al riesgo de  
trauma en mucosa respiratoria  
friable (14). La Sociedad de  
3. Resultados y discusión  
Terapias  
inmunomoduladoras  
sistémicas: Además del soporte  
intensivo descrito, se han utilizado  
múltiples terapias sistémicas con el  
objetivo de frenar la progresión de  
SJS/NET y reducir la mortalidad.  
Entre las más comunes se  
encuentran los corticoesteroides  
Dermatólogos  
Hospitalarios  
(Estados Unidos) sugiere considerar  
broncoscopia temprana si hay signos  
de compromiso laringotraqueal,  
aunque  
la  
decisión  
debe  
individualizarse. Otros cuidados  
incluyen: vigilancia y soporte renal  
sistémicos  
a
altas dosis, la  
(riesgo de necrosis tubular aguda por  
inmunoglobulina intravenosa (IVIG),  
la ciclosporina y, más recientemente,  
sepsis o hipovolemia), monitoreo  
hepático, profilaxis tromboembólica  
con heparinas de bajo peso  
molecular (los pacientes con  
inmovilidad prolongada tienen alto  
riesgo de trombosis venosa), y  
profilaxis gástrica para úlceras por  
los biológicos  
agentes  
(principalmente inhibidores del factor  
de necrosis tumoral alfa, como  
etanercept) (2, 6). Sin embargo, la  
evidencia sobre su eficacia es  
limitada y a veces contradictoria,  
proveniente mayoritariamente de  
estrés.  
Asimismo,  
debe  
el  
soporte  
nutricional  
iniciarse  
estudios  
observacionales  
no  
tempranamente; la nutrición enteral  
por sonda nasogástrica está  
controlados,  
lo cual dificulta  
establecer un “estándar de oro”  
terapéutico (2, 6). A continuación se  
discuten las principales terapias  
inmunomoduladoras y la evidencia  
de la última década:  
indicada en prácticamente todos los  
pacientes con NET extensa, dado el  
alto catabolismo y las lesiones orales  
que impiden la ingesta adecuada (5,  
6
). Si existen lesiones esofágicas  
significativas, puede requerirse  
nutrición parenteral temporal. Se  
recomienda, además, apoyo  
o Corticoesteroides sistémicos:  
Han  
sido  
empleados  
en  
SJS/NET desde los primeros  
reportes, basados en suprimir la  
psicológico y comunicación continua  
con el paciente y la familia, dada la  
respuesta  
inflamatoria  
uso es  
naturaleza  
traumática  
de  
la  
exagerada.  
Su  
enfermedad (15).  
controversial; estudios antiguos  
9
89  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
sugerían que podrían aumentar  
el riesgo de infecciones y  
retrasar la cicatrización, sin  
mejorar la supervivencia (7). Un  
estudio europeo multicéntrico  
beneficios clínicos: por ejemplo,  
en Japón se han utilizado pulsos  
de metilprednisolona (5001000  
mg/día por 3 días) durante la  
fase aguda, con resultados  
favorables en la supervivencia y  
en la prevención de secuelas  
oculares severas (6). Un estudio  
retrospectivo japonés (Mieno et  
al., 2018) señaló que la  
introducción de pulsos de  
corticoide dentro de los primeros  
(n=281) no halló evidencia  
suficiente de beneficio con  
corticoides sistémicos (7). De  
hecho,  
varios  
no  
metaanálisis  
demostraron  
tempranos  
reducción significativa de la  
mortalidad con esteroides  
comparado con cuidado de  
soporte (2). No obstante, análisis  
más recientes han revaluado su  
papel: Zimmermann et al. (2017)  
y Houschyar et al. (2021)  
realizaron metaanálisis que  
sugirieron una posible mejora en  
la supervivencia con el uso de  
corticoesteroides,  
4
días del inicio redujo  
significativamente la incidencia  
de complicaciones oculares  
graves  
a
largo plazo (6).  
Asimismo, experiencias en la  
India reportaron supervivencia  
del 100% en pacientes con NET  
tratados con dexametasona 1  
mg/kg/día IM en un pequeño  
estudio abierto (6). A pesar de  
que estas evidencias provienen  
de estudios no aleatorizados,  
ciertas guías nacionales  como  
la de Japón recomiendan los  
corticoides en megadosis como  
tratamiento de primera línea en  
SJS/NET, siempre junto con  
control estricto de infecciones  
especialmente  
cuando  
se  
administran precozmente (7, 8).  
En particular, estos autores  
observaron tendencias a menor  
mortalidad en los grupos  
tratados con esteroides (frente a  
controles históricos), aunque la  
significancia estadística fue  
limitada y dependiente de ciertos  
modelos analíticos (7, 8).  
(6).  
En  
resumen,  
los  
Adicionalmente,  
series  
corticoesteroides sistémicos (p.  
ej., pulse de metilprednisolona  
retrospectivas han reportado  
9
90  
Betancur-Toro et al. (2025)  
5
001000 mg/día × 35 días, o  
presentes en la IVIG bloqueaban  
la interacción Fas-FasL,  
equivalentes) suelen indicarse  
en la práctica, especialmente en  
fases muy iniciales de NET, con  
el objetivo de mitigar la reacción  
frenando la apoptosis de  
queratinocitos (6). En la década  
de 1990 se publicaron series  
pequeñas que sugerían mejoría  
inmune.  
Se  
administran  
idealmente antes de que el  
desprendimiento epidérmico sea  
masivo (dentro de los primeros  
con  
IVIG,  
deteniendo  
la  
progresión de las lesiones  
cutáneas (6). No obstante, la  
evidencia posterior ha sido  
conflictiva. Algunos estudios  
abiertos y series de casos  
2
3 días de síntomas cutáneos)  
y bajo cobertura antimicrobiana  
estrecha (vigilancia de  
infecciones) (6). En pacientes  
con recursos limitados o en  
entornos donde otras terapias no  
están disponibles, los corticoides  
mostraron  
resultados  
con IVIG  
alentadores  
(especialmente  
administrada  
precozmente y en dosis totales  
representan  
una  
opción  
≥2 g/kg) (6, 9). Por ejemplo, se  
económica que  según algunos  
autores puede salvar vidas (6).  
Sin embargo, sigue sin haber  
consenso internacional absoluto;  
muchos centros optan por  
usarlos en NET franca (por  
han  
reportado  
tasas  
de  
supervivencia ~88% en TEN  
tratados con IVIG de dosis alta  
(9). Sin embargo, estudios  
retrospectivos más grandes no  
demostraron  
reducción  
rápida  
progresión  
y
alta  
significativa de mortalidad al  
comparar IVIG vs. soporte  
mortalidad), mientras que su  
beneficio en SJS más limitada es  
menos claro.  
estándar  
(9).  
Metaanálisis  
específicos sobre IVIG han  
arrojado conclusiones variadas:  
un metaanálisis de 2014 (Barron  
et al.) no encontró beneficio claro  
en mortalidad incluso con dosis  
altas de IVIG (9). Otro  
metaanálisis (Huang et al. 2012,  
no referenciado) tampoco halló  
o Inmunoglobulina intravenosa  
(
IVIG): La IVIG a altas dosis (por  
ejemplo 2 g/kg repartidos en 34  
días) se propuso como  
tratamiento específico de NET a  
raíz de estudios in vitro que  
demostraron que los anticuerpos  
9
91  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
mejoría  
significativa  
en  
inhibición de la calcineurina,  
reduciendo la liberación de  
citocinas proapoptóticas. Varios  
supervivencia con IVIG, tanto a  
dosis bajas como altas. En  
general, la IVIG se sigue  
empleando en algunos centros  
para NET, especialmente en  
combinación con corticoides,  
bajo la premisa de que podría  
aportar modulación inmune sin  
suprimir marcadamente las  
defensas del huésped. No  
obstante, su costo elevado y la  
falta de evidencia concluyente  
limitan su uso rutinario. La  
literatura sugiere que, si se  
utiliza, debería ser a dosis  
totales ≥2 g/kg administradas lo  
más precozmente posible para  
intentar frenar la necrolisis. En  
pacientes pediátricos, donde los  
corticoides pueden asociarse a  
más complicaciones, la IVIG ha  
sido el tratamiento preferido en  
algunos informes, con resultados  
variables.  
estudios  
observacionales  
sugieren que el uso de  
ciclosporina se asocia a una  
disminución notable de la  
mortalidad observada respecto a  
la predicha por SCORTENꢀ(10).  
Un estudio prospectivo en  
España  
(González  
comparó  
tratados con  
Herradaꢀetꢀal.,ꢀ2017)  
pacientes  
ciclosporina (3ꢀmg/kg/día por vía  
oral, luego descenso) versus  
tratamientos  
(corticoides,  
soporte),  
previos  
o solo  
IVIG  
encontrando  
una  
mortalidad mucho menor en el  
grupo de ciclosporina (10%  
vs30% esperado) junto con una  
detención más rápida de la  
progresión cutánea(10). Este  
enfoque  
de  
experimento  
natural(un centro que usaba  
o CiclosporinaꢀA (CsA): En años  
recientes, la ciclosporina un  
potente inhibidor de linfocitosꢀT –  
ha emergido como una de las  
terapias más prometedoras para  
SJS/NET. Su racional es  
bloquear la activación de  
CsA vs otro que no) proporcionó  
evidencia  
a
favor  
de  
ciclosporina,  
limitaciones  
aunque  
con  
metodológicas.  
Asimismo, un metanálisis de  
2018 (Ngꢀetꢀal.) con nueve  
estudios  
observacionales  
linfocitosꢀT  
citotóxicos  
vía  
concluyó que la ciclosporina se  
9
92  
Betancur-Toro et al. (2025)  
asociaba  
a
una reducción  
muchos centros alrededor del  
mundo han incorporado la  
ciclosporina en sus protocolos  
para NET grave, a menudo  
iniciándola tempranamente al  
diagnóstico. No obstante, es  
importante destacar que hasta la  
fecha no se han realizado  
ensayos clínicos aleatorizados  
robustos que confirmen estos  
hallazgos; todos los datos  
provienen de estudios no  
significativa de la mortalidad en  
SJS/NET (oddsꢀratio combinada  
ꢀ0,2  
frente  
a
soporte  
estándar)ꢀ(7). Los pacientes  
tratados con CsA también han  
mostrado tiempos más cortos de  
estabilización de las lesiones y  
reepitelización más rápida en  
algunos reportes. Las dosis  
usuales empleadas son 3–  
5
ꢀmg/kg/día por vía oral o IV  
durante aproximadamente 7–  
0ꢀdías, seguido de disminución  
controlados  
o
comparativos  
1
retrospectivos. Aun así, el peso  
de la evidencia acumulada la  
perfila como una de las opciones  
más razonables cuando no hay  
gradual. No se han reportado  
eventos adversos mayores en  
cursos cortos, más allá de  
elevaciones  
transitorias  
de  
contraindicaciones  
(p.ꢀej.,  
creatinina o hipertensión leve.  
Con base en estas evidencias,  
insuficiencia renal avanzada no  
relacionada con NET).  
varias  
revisiones  
recientes  
o Terapias biológicas (anti-  
TNF): Dado el rol del factor de  
necrosis tumoral alfa (TNF-α) en  
la cascada inflamatoria de  
SJS/NET, se ha explorado el uso  
de inhibidores de TNF. El más  
estudiado es etanercept, un  
antagonista soluble de TNF.  
Reportes iniciales y pequeños  
metaanálisis sugieren resultados  
alentadores: por ejemplo, un  
ensayo clínico en China (Zhang  
et al., 2018) con 91 pacientes  
comparó etanercept (25 mg SC  
proponen a la ciclosporina como  
el agente inmunomodulador  
sistémico de elección en  
SJS/NET, sobre todo en NET  
extensa,  
por  
encima  
de  
corticoides o IVIGꢀ(6,ꢀ10). Por  
ejemplo, una revisión de 2020  
sugiere que “se recomienda  
ciclosporina (5ꢀmg/kg/día) como  
terapia inmunomoduladora de  
primera línea” en SJS/NET  
debido a su eficacia y perfil de  
seguridadꢀ(6).  
Actualmente,  
9
93  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
cada  
2
días)  
vs.  
2550 mg por vía subcutánea,  
administrados una o dos veces  
por semana hasta observar  
corticoesteroides  
sistémicos,  
encontrando una tendencia a  
menor mortalidad en el grupo  
etanercept (mortalidad 6% vs  
franca  
(generalmente 12 semanas de  
tratamiento). Otra terapia  
reepitelización  
1
0% con esteroides, diferencia  
no significativa) pero con  
recuperación cutánea más  
biológica usada es infliximab  
(anticuerpo monoclonal anti-  
TNF), con algunos casos  
rápida y menos complicaciones  
infecciosas. Aunque ese estudio  
exitosos  
reportados;  
sin  
no  
estadísticamente  
mortalidad, un metaanálisis de  
021 identificó a etanercept  
mostró  
un  
beneficio  
embargo, los datos son muy  
escasos y preocupan posibles  
infecciones. Por tanto, los anti-  
TNF representan una opción  
emergente, avalada por estudios  
asiáticos, pero aún considerada  
sólido en  
2
como el tratamiento asociado al  
menor porcentaje de mortalidad  
observada entre varias terapias  
experimental  
en  
muchos  
analizadas  
recientemente, se ha evaluado  
terapia combinada con  
(11).  
Más  
lugares. Su principal ventaja  
teórica es frenar la cascada  
inflamatoria  
sin  
la  
etanercept más corticoides: Ao  
et al. (2022) reportaron en 25  
pacientes que la combinación de  
etanercept + corticoide sistémico  
acortó significativamente la  
duración de la fase aguda, la  
estancia hospitalaria y el tiempo  
de reepitelización comparado  
con corticoides solos (11). Estos  
resultados combinados sugieren  
un potencial sinérgico entre  
ambos. Las dosis usuales de  
etanercept en SJS/NET han sido  
inmunosupresión generalizada  
de los corticoides. La evidencia  
actual con etanercept apunta a  
que podría reducir la mortalidad  
aproximadamente a la mitad en  
comparación con corticoides,  
aunque con bajo grado de  
certeza estadística (11, 6). Cabe  
mencionar que la terapia  
biológica puede ser costosa y no  
siempre disponible; se reserva  
para pacientes seleccionados o  
centros con experiencia.  
9
94  
Betancur-Toro et al. (2025)  
o Otras  
empleado  
plasmaféresis  
terapias:  
Se  
han  
En síntesis, no existe un consenso  
universal sobre la terapia  
inmunomoduladora óptima en  
puntualmente  
(intercambio  
plasmático) bajo la hipótesis de  
remover mediadores circulantes;  
algunos informes describieron  
mejoría clínica, pero un estudio  
SJS/NET debido a la ausencia de  
ensayos controlados de gran tamaño  
(2). Una revisión Cochrane de 2023  
confirmó la limitada evidencia  
disponible y la dificultad para  
comparar tratamientos, concluyendo  
que ninguna terapia sistémica ha  
demostrado claramente superioridad  
sobre el cuidado de soporte hasta el  
momento (2). Sin embargo, las  
experiencias acumuladas en la  
última década han inclinado la  
balanza hacia ciertos tratamientos: la  
ciclosporina y el etanercept emergen  
como los más prometedores (solos o  
combinados con corticoides) (6). En  
la práctica, muchos centros utilizan  
comparativo  
diferencias significativas vs.  
otros tratamientos. Factor  
estimulante de colonias de  
granulocitos (G-CSF) fue  
no  
encontró  
utilizado en una serie con  
aparente reducción del tiempo  
de recuperación, pero la muestra  
fue  
inhibidor de TNF-α) se probó en  
un ensayo pequeño en los  
990s, pero se detuvo  
reducida.  
Talidomida  
(
1
prematuramente por aumento de  
mortalidad en el grupo tratado  
un  
enfoque  
combinado,  
(
talidomida puede agravar la  
administrando corticoides IV en fase  
hiperinflamatoria inicial mientras se  
inicia ciclosporina oral, y reservando  
respuesta inflamatoria en fase  
aguda) (6). Por ende, talidomida  
está  
contraindicada  
en  
IVIG  
o
anti-TNF para casos  
(por ejemplo,  
SJS/NET. Más recientemente,  
se han reportado casos aislados  
de uso de tocilizumab (anti-IL6) y  
anakinra (antagonista de IL-1) en  
seleccionados  
pacientes que no mejoran o con  
contraindicaciones a otras terapias).  
Es  
tratamiento según la severidad del  
cuadro, comorbilidades (evitar  
esencial  
individualizar  
el  
situaciones  
refractarias,  
basados en niveles elevados de  
estas  
citocinas,  
pero  
sin  
ciclosporina en insuficiencia renal  
grave, por ejemplo) y experiencia del  
centro. Todos los tratamientos  
suficiente  
evidencia  
para  
recomendarlos rutinariamente.  
9
95  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
sistémicos deben acompañarse de  
las medidas de soporte ya descritas,  
que siguen siendo la piedra angular  
para la supervivencia del paciente  
(2).  
Tabla 2. Comparación de las principales terapias sistémicas inmunomoduladoras en SJS/NET  
Terapia  
Mecanismo  
propuesto  
Evidencia clínica  
Situación actual  
Corticoesteroides  
sistémicos  
Suprimen  
respuesta  
inflamatoria  
la Resultados mixtos: estudios Uso  
antiguos sin beneficio claro; emplean  
metaanálisis  
controversial.  
Se  
en  
muchos  
recientes centros (especialmente en  
exagerada (inhiben sugieren posible reducción casos de NET grave en  
mediadores  
citotóxicos  
citocinas).  
de  
mortalidad  
si  
se fases iniciales), pero no hay  
absoluto.  
y
administran precozmente consenso  
en TEN.  
Algunas guías nacionales  
los recomiendan en fases  
tempranas (p. ej., Japón).  
Inmunoglobulina  
intravenosa (IVIG)  
Bloquea  
Fas/FasL  
la  
vía Evidencia conflictiva: series Su uso ha disminuido. Se  
iniciales reportaron mejoría puede considerar en  
(anticuerpos anti- clínica; estudios posteriores pacientes seleccionados o  
FasL) y reduce la y metaanálisis no mostraron población pediátrica  
apoptosis  
queratinocitaria  
reducción significativa de la cuando los esteroides están  
mortalidad (incluso con contraindicados,  
(evidencia in vitro).  
dosis altas).  
idealmente en dosis altas  
tempranas (≥2 g/kg).  
Ciclosporina A  
Inhibidor  
linfocitos T (bloquea múltiples  
de Evidencia  
favorable: Considerada terapia de  
estudios primera línea en muchos  
calcineurina,  
disminuye  
liberación  
observacionales muestran centros para SJS/NET.  
menor  
de observada vs predicha recomiendan  
(según SCORTEN) inmunomodulador  
mortalidad Guías  
recientes  
la  
el  
como  
citocinas  
y
proapoptóticas).  
reepitelización más rápida. sistémico preferente, salvo  
Metaanálisis (2018) indicó contraindicación (p. ej., falla  
reducción significativa de renal avanzada).  
mortalidad (OR ~0.2) con  
CsA.  
Biológicos  
TNF (etanercept)  
anti- Antagoniza TNF-α, Evidencia inicial positiva: Opción  
frenando la cascada casos y pequeños estudios utilizada sobre todo en  
inflamatoria sugieren recuperación algunos centros asiáticos.  
mediada por este cutánea más rápida Aún considerada  
factor. tendencia menor experimental en muchos  
mortalidad. Un estudio lugares, pero  
combinando etanercept + potencialmente útil como  
esteroides mostró terapia adyuvante  
emergente;  
y
a
beneficios (fase aguda más temprana en NET grave,  
corta, alta más rápida) vs especialmente combinada  
esteroides solos. Datos aún con corticoides.  
limitados.  
Fuente: Elaboración propia a partir de referencias (711).  
9
96  
Betancur-Toro et al. (2025)  
Manejo oftalmológico agudo  
y evitar adherencias. Se indica la  
aplicación horaria (o cada 2  
horas) de lágrimas artificiales sin  
conservantes o solución salina  
balanceada para mantener la  
superficie ocular húmeda (13).  
También se usan pomadas  
oftálmicas lubricantes en la  
noche. La lubricación agresiva  
protege el epitelio corneal y  
conjuntival en regeneración,  
disminuyendo el riesgo de  
ulceración y simbléfaron.  
Dada la altísima frecuencia e  
impacto de la afectación ocular en  
SJS/NET, la participación temprana  
del oftalmólogo es crítica. Estudios  
muestran que casi todos los  
pacientes desarrollan algún grado de  
compromiso agudo  
ocular  
(conjuntivitis, queratitis), y que la  
falta de un manejo oportuno puede  
llevar a secuelas oculares graves en  
más  
de  
la  
mitad  
de  
los  
sobrevivientes (13, 15). Por tanto, se  
recomienda consultar al servicio de  
oftalmología desde el momento del  
diagnóstico o dentro de las primeras  
o Retiro de seudomembranas y  
sinequias tempranas: Muchos  
pacientes  
desarrollan  
seudomembranas fibrinosas en  
conjuntiva tarsal (especialmente  
inferior). El oftalmólogo debe  
retirar cuidadosamente estas  
2
448 horas de ingreso, incluso si  
las lesiones oculares iniciales  
parecen leves (13). Un abordaje  
oftalmológico intensivo durante la  
fase aguda ha demostrado prevenir  
seudomembranas  
bajo  
anestésico tópico, idealmente a  
diario, para prevenir que se  
complicaciones  
crónicas  
como  
cicatrices conjuntivales y ceguera  
corneal (13).  
organicen  
en  
cicatrices  
verdaderas  
que  
provoquen  
sinequias (adherencias) entre  
párpado y globo ocular (13).  
Igualmente, si ya hay sinequias  
incipientes (puntas de conjuntiva  
pegadas), se realiza lisis  
mecánica suave con un utensilio  
Las medidas oftalmológicas agudas  
incluyen:  
o Higiene ocular y lubricación  
constante: Debe realizarse  
limpieza suave de los ojos con  
solución salina estéril varias  
veces al día para remover  
secreciones, costras hemáticas  
estéril.  
Este  
procedimiento  
puede ser doloroso, por lo que a  
menudo se requiere sedación  
9
97  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
consciente o incluso anestesia  
breve (colaboración con  
día. Algunos expertos también  
usan antisépticos tópicos como  
povidona yodada diluida al 12%  
una vez al día para reducir carga  
anestesiología) para completarlo  
eficazmente.  
o Corticoterapia y antibióticos  
tópicos: Es recomendada la  
aplicación de corticoides tópicos  
microbiana  
resistencia. Debe monitorearse  
diariamente la integridad  
corneal; si existen defectos  
epiteliales corneales  
(ulceraciones puntiformes), el  
manejo con antibióticos  
sin  
promover  
oculares  
(colirios  
0.1%  
de  
o
dexametasona  
prednisolona 1%) en el periodo  
agudo para reducir la  
y
inflamación conjuntival y corneal,  
siempre y cuando no haya  
ulceración corneal profunda que  
contraindique su uso (13). Suele  
indicarse 46 veces al día por 1–  
lubricación se intensifica para  
prevenir perforaciones.  
o Protección corneal física: En  
casos de exposición corneal por  
retracción  
palpebral  
o
2
semanas, reduciendo según  
lagoftalmos (debido a edema  
palpebral), se pueden colocar  
cámaras húmedas oclusivas o  
realizar tarsorrafias temporales  
(sutura parcial de los párpados)  
para proteger la córnea hasta  
que mejore la inflamación. El uso  
evolución. El uso de corticoides  
tópicos tempranos ha mostrado  
disminuir  
subsiguientes al controlar la  
respuesta inflamatoria  
las  
cicatrices  
exuberante. Igualmente, se  
prescriben antibióticos tópicos  
de amplio espectro (como  
de  
lentes  
de  
contacto  
terapéuticos (lentes de cámara  
de humedad o lente escleral tipo  
PROSE) en la fase aguda es  
controversial; algunos centros  
los emplean para mantener la  
eritromicina, cloranfenicol  
fluoroquinolonas en colirio)  
profilácticamente, ya que el daño  
de la superficie ocular  
predispone infecciones  
queratitis bacteriana). Estos  
o
a
superficie  
requieren experiencia.  
o Trasplante de membrana  
amniótica (TMA) precoz: Una  
húmeda,  
pero  
(
antibióticos pueden alternarse  
con los lubricantes a lo largo del  
9
98  
Betancur-Toro et al. (2025)  
de las intervenciones más  
revolucionarias en el manejo  
oftálmico de SJS/NET es el  
injerto de membrana amniótica  
en fase aguda. La membrana  
recomiendan un umbral bajo  
para realizar TMA en SJS/NET  
agudo que presente cualquiera  
de los siguientes: defecto  
epitelial corneal significativo,  
úlcera conjuntival >1 cm, o  
afectación del margen palpebral  
en más de un tercio del párpado  
amniótica  
(proveniente  
de  
placenta humana, conservada  
en glicerol) posee propiedades  
antiinflamatorias,  
(13).  
Incluso  
se  
sugiere  
antifibrogénicas y promotoras de  
la cicatrización epitelial ocular  
considerar TMA profiláctico en  
todo paciente con compromiso  
ocular moderado a severo, antes  
de que aparezcan ulceraciones  
(
13). Diversos estudios en la  
última década han demostrado  
que colocar injertos de  
extensas  
(13).  
Estudios  
membrana amniótica sobre la  
superficie ocular durante los  
retrospectivos han encontrado  
que pacientes tratados con TMA  
dentro de las primeras dos  
primeros  
710  
días de  
reduce  
enfermedad  
semanas  
menos complicaciones crónicas  
(simbléfaron, opacidades  
tuvieron  
muchas  
dramáticamente las secuelas  
crónicas oculares (13). El TMA  
puede realizarse en quirófano o  
incluso al pie de cama bajo  
sedación. Consiste en cubrir la  
conjuntiva bulbar, fórnices y  
córnea con membrana amniótica  
corneales) en comparación con  
series históricas (13). Por  
ejemplo,  
Gregory  
et  
al.  
reportaron resultados visuales  
excelentes en la mayoría de  
pacientes con SJS agudo  
sometidos a TMA temprana,  
versus alta incidencia de  
ceguera en aquellos sin esa  
intervención (13). La técnica del  
TMA agudo tiene variaciones  
(con suturas, con pegamento  
tisular, con anillos de plástico  
impreso en 3D, etc.), pero el  
(
generalmente fijada con un  
dispositivo anular tipo lente  
escleral con suturas  
o
transitorias) (13). Esto actúa  
como apósito biológico que  
favorece la re-epitelización y  
previene la formación de tejido  
cicatricial entre párpado y globo  
ocular.  
Diversos  
autores  
9
99  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
principio es siempre cubrir toda  
la superficie ocular expuesta.  
Esta terapia ha redefinido el  
preservar la integridad ocular (13).  
La colaboración con el equipo de  
cuidados intensivos/anestesia es  
manejo  
oftalmológico  
de  
centros  
siendo  
fundamental  
para  
(p.  
lograr  
TMA,  
SJS/NET  
en  
procedimientos  
ej.,  
especializados,  
debridación) sin causar trauma  
adicional: muchos pacientes  
considerada actualmente el  
estándar ideal cuando es  
factible. Por supuesto, requiere  
disponibilidad de membrana  
amniótica y oftalmólogos con  
entrenamiento en cirugía de  
superficie ocular, lo cual no está  
presente en todos los hospitales;  
pero incluso de manera diferida  
requerirán anestesia general breve  
para un TMA exitoso, dado el estado  
en que se encuentran. Gracias a  
estas intervenciones, se ha logrado  
reducir radicalmente la incidencia de  
complicaciones como ceguera por  
SJS/NET. En contraste, cuando los  
ojos  
no  
reciben  
atención  
(
dentro de la primera semana),  
especializada, hasta 5070% de los  
pacientes desarrollan cicatrices  
severas y alteraciones visuales  
su realización está justificada.  
En caso de no contar con  
amnios, algunos han utilizado  
injertos conjuntivales autólogos  
o membranas sintéticas como  
medidas alternativas, aunque  
con menor evidencia.  
permanentes  
entidades como la Academia  
Americana de Oftalmología  
(13).  
Por  
ello,  
enfatizan que cada paciente con  
SJS/NET debe ser evaluado  
diariamente por oftalmología durante  
la fase aguda, aun si inicialmente no  
hay síntomas oculares aparentes, ya  
que la inflamación ocular puede ser  
En resumen, el manejo oftalmológico  
en SJS/NET se centra en:  
lubricación intensiva, prevención de  
adherencias mediante remoción de  
“silente” en pacientes sedados o  
seudomembranas,  
inflamación con colirios corticoides,  
prevención de infección con  
control  
de  
críticos, y si no se trata a tiempo, las  
consecuencias son devastadoras  
(
13). En casos de secuelas oculares  
crónicas a pesar del manejo agudo  
córneas opacas, simbléfaron  
antibióticos tópicos y, ante evidencia  
de daño ocular significativo, uso de  
membrana amniótica temprana para  
(
1
000  
Betancur-Toro et al. (2025)  
cicatricial, ojo seco severo), existen  
labios, lengua y orofaringe dificultan  
la visualización; además, el simple  
contacto de los instrumentos puede  
causar desgarros y sangrado en las  
opciones  
reconstructivas  
como  
trasplante corneal, trasplante de  
células madre límbicas, uso de  
prótesis corneales (queratoprótesis  
tipo Boston) y rehabilitación visual  
con lentes esclerales prostéticas.  
Estas, sin embargo, exceden el  
alcance de esta revisión, enfocada  
en la fase aguda.  
mucosas  
friables  
(14).  
Se  
recomienda que un anestesiólogo  
experimentado realice la intubación,  
utilizando técnicas avanzadas para  
minimizar trauma: por ejemplo,  
fibroscopia o videolaringoscopía con  
hojas de angulación especial (para  
evitar presionar la lengua/laringe),  
Manejo anestesiológico  
cuidados intensivos  
y
de  
combinada  
con  
lubricación  
abundante del tubo endotraqueal y  
de la vía aérea con gel estéril (14).  
Además, se prefiere inducir la  
El rol del anestesiólogo/intensivista  
en SJS/NET es crucial, ya que  
muchos  
inestabilidad sistémica, requerirán  
sedo-analgesia profunda para  
pacientes  
presentarán  
anestesia  
con  
el  
paciente  
espontáneamente  
respirando  
usando dispositivos de oxigenación  
apneica de alto flujo (como THRIVE,  
procedimientos, o incluso soporte  
ventilatorio. Como se ha descrito, un  
manejo adecuado del dolor en UCI  
puede evitar la necesidad de  
intubación en algunos casos (1). Sin  
embargo, cuando la condición clínica  
lo exige  por ejemplo, compromiso  
respiratorio o requerimiento de  
procedimientos prolongados bajo  
anestesia la manipulación de la vía  
aérea debe realizarse con extrema  
precaución. Las lesiones en la  
mucosa oral, faríngea y laríngea  
hacen que la intubación orotraqueal  
Transnasal  
Humidified  
Rapid  
Insufflation Ventilatory Exchange)  
antes de instrumentar, para reducir  
la necesidad de ventilación con  
mascarilla facial la cual es difícil en  
presencia de lesiones faciales y  
ganar  
tiempo  
durante  
la  
laringoscopía (14). Un informe de  
caso ilustra el uso exitoso de  
THRIVE para preoxigenar e intubar a  
una adolescente con NET severa sin  
provocar trauma significativo en  
mucosas, evitando la ventilación con  
mascarilla sobre piel lesionada (14).  
convencional altamente  
sea  
desafiante: el edema y ulceración de  
1
001  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
Este tipo de abordaje con catéter  
nasal de alto flujo es una  
herramienta valiosa en vía aérea  
difícil por SJS/NET. En casos  
dado el alto riesgo de hipotermia en  
estos pacientes desprovistos de piel  
(1, 5).  
El anestesiólogo en su rol de  
intensivista colabora estrechamente  
en el manejo hemodinámico: los  
pacientes con NET extensa pueden  
perder grandes cantidades de  
volumen por exudación y requerir  
cargas importantes de fluidos  
durante las primeras 4872 horas.  
Se debe evitar tanto la sobrecarga  
extremos compromiso  
laringotraqueal severo (p. ej.,  
pseudomembranas subglóticas,  
con  
edema laríngeo masivo), puede  
requerirse una vía aérea quirúrgica  
(cricotiroidotomía o traqueostomía  
de emergencia). Algunos centros  
han reportado la necesidad de  
traqueostomía  
temprana  
en  
(que  
predispondría  
a
edema  
pacientes con lesiones orales  
extensas que impiden la protección  
de la vía aérea y pronostican  
ventilación prolongada. Una vez  
asegurada la vía aérea, el manejo  
pulmonar, especialmente si hay  
lesión alveolar) como la hipovolemia  
(que agravaría falla renal). Lo ideal  
es guiarse por parámetros  
hemodinámicos (PVC, lactato, gasto  
urinario). Asimismo, hay que vigilar  
la aparición de síndrome de  
respuesta inflamatoria sistémica  
ventilatorio  
sigue  
principios  
generales de protección pulmonar,  
recordando que hasta un tercio de  
pacientes desarrollar  
pueden  
(
SRIS) y eventual shock séptico. Un  
porcentaje relevante de pacientes  
1520%) evoluciona a sepsis y falla  
neumonitis aguda asociada  
a
SJS/NET. Se sugiere monitoreo  
broncoscópico cuando adecuado,  
para aspiración de secreciones y  
(
multiorgánica, lo que requiere  
manejo de soporte avanzado  
evaluación  
de  
lesiones  
Desde la  
(
vasopresores,  
ventilación  
depuración renal  
traqueobronquiales.  
mecánica,  
perspectiva anestésica, se debe  
también prestar atención a la  
continua). Los protocolos de sepsis  
deben implementarse ante los  
termorregulación  
procedimientos  
durante  
primeros (hemocultivos,  
signos  
quirúrgicos  
antibióticos de amplio espectro  
(quirófano calentado, fluidos tibios)  
cubriendo  
grampositivos  
y
1
002  
Betancur-Toro et al. (2025)  
gramnegativos, etc.), dado que la  
sepsis continúa siendo la principal  
causa de mortalidad en SJS/NET  
después de la primera semana.  
emplean ansiolíticos o, en etapas de  
recuperación,  
especialistas  
se  
involucran  
en  
psiquiatría/psicología.  
Tras  
la  
sobrevivencia, muchos pacientes  
padecerán síndrome de estrés  
Otro el  
anestesiólogo/intensivista contribuye  
es en la sedación para  
procedimientos. Pacientes con NET  
suelen requerir intervenciones  
periódicas dolorosas (curaciones,  
desbridamientos limitados,  
campo  
donde  
postraumático  
debido  
a
la  
experiencia en UCI y las secuelas  
físicas (15), por lo que la  
rehabilitación  
integral  
incluye  
también este aspecto.  
exploración ocular, colocación de  
membrana amniótica, etc.). Estas  
pueden realizarse en la unidad de  
En  
conjunto,  
el  
abordaje  
anestesiológico e intensivista se  
traduce en mantener con vida al  
paciente durante la fase crítica,  
quemados/UCI analgesia-  
sedación monitoreada (por ejemplo,  
infusión de propofol  
con  
proporcionando  
soporte  
o
multiorgánico, analgesia efectiva y  
facilitando las intervenciones de las  
demás especialidades en las  
mejores condiciones posibles. La  
literatura refleja que la mortalidad de  
dexmedetomidina más opioides),  
evitando traslados innecesarios. La  
presencia de un anestesiólogo  
facilita la realización segura de  
procedimientos al lado de la cama,  
asegurando vía aérea, sedación  
SJS/NET  
disminuye  
cuando los  
significativamente  
adecuada  
y
recuperación  
pacientes son manejados en centros  
con unidades de quemados o UCI  
controlada. En pediatría, esto es  
especialmente importante.  
especializadas,  
disponibilidad  
gracias  
de  
a
la  
monitoreo  
Finalmente, no debe olvidarse el  
apoyo en salud mental: desde la fase  
continuo, personal entrenado en  
curaciones complejas y acceso a  
aguda,  
si el paciente  
el equipo  
está  
cuidados  
multidisciplinarios  
consciente,  
debe  
especializados (3, 12).  
proporcionar contención psicológica.  
La ansiedad intensa y el miedo son  
comunes; en algunos casos se  
1
003  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
4
. Conclusiones  
que anteriormente condenaban a la  
ceguera a muchos sobrevivientes  
El síndrome de Stevens-Johnson y la  
necrólisis epidérmica tóxica  
(
13). Asimismo, terapias sistémicas  
emergentes como la ciclosporina y  
los inhibidores de TNF-α han  
mostrado resultados prometedores  
continúan representando desafíos  
mayores en medicina debido a su  
baja frecuencia pero alta gravedad.  
Un diagnóstico temprano y la  
suspensión inmediata del agente  
causal son los primeros pasos  
en  
estudios  
observacionales  
recientes, asociándose con menor  
mortalidad y recuperación más  
rápida en comparación con la terapia  
de soporte aislada (10, 11). Sin  
embargo, aún persiste la necesidad  
de evidencia más sólida a través de  
esenciales  
pronóstico. La atención óptima del  
paciente con SJS/NET es  
inherentemente  
los cuidados  
para  
mejorar  
el  
multidisciplinaria:  
dermatológicos  
ensayos  
clínicos  
colaborativos  
internacionales, dada la rareza del  
cuadro. En ausencia de guías  
basadas en alto nivel de evidencia,  
las recomendaciones actuales se  
sustentan en consensos de expertos  
y experiencias clínicas. Las guías del  
Reino Unido (2016) y la guía S3  
alemana (2024) convergen en varios  
puntos clave: ingreso del paciente en  
(
manejo de la piel, prevención de  
infecciones, decisiones sobre  
terapias inmunomoduladoras) deben  
integrarse con un soporte crítico  
vigilado  
(manejo  
de  
fluidos,  
ventilatorio, analgesia/sedación) y  
con intervenciones especializadas,  
particularmente  
oftalmológicas,  
desde el inicio (13). La evidencia de  
la última década ha aportado nuevas  
esperanzas en el tratamiento: por un  
lado, las estrategias de manejo  
intensivo de soporte en UCI y las  
técnicas anestésicas avanzadas han  
reducido la mortalidad aguda; por  
otro, el abordaje oftalmológico  
agresivo incluyendo la aplicación  
precoz de membrana amniótica ha  
logrado prevenir secuelas oculares  
unidades  
UCI/Quemados)  
especializadas  
cuando la  
(
extensión lo amerite, utilización del  
puntaje SCORTEN para estratificar  
gravedad y guiar recursos, retirada  
inmediata del fármaco sospechoso,  
cuidados de soporte equivalentes al  
gran  
quemado,  
profilaxis  
tromboembólica,  
oftalmológica  
evaluación  
y
de  
otras  
1
004  
Betancur-Toro et al. (2025)  
especialidades en forma temprana, y  
abordar las necesidades de los  
sobrevivientes de SJS/NET  
consideración  
adyuvantes  
de  
tratamientos  
(corticoides,  
integralmente. En conclusión, el  
manejo exitoso de SJS/NET requiere  
“estar un paso adelante” de las  
complicaciones: anticipar y prevenir  
en lugar de reaccionar. Esto solo es  
posible mediante un trabajo en  
equipo multidisciplinario coordinado,  
aplicando de manera simultánea  
medidas de soporte vital, terapias  
inmunomoduladoras racionales y  
cuidados especializados de órganos  
clave (piel y ojos entre ellos). La  
literatura reciente respalda que esta  
aproximación integral se traduce en  
mejores resultados, disminuyendo la  
mortalidad y preservando la función  
orgánica de los pacientes que  
sobreviven (12). Aunque faltan aún  
ensayos clínicos que definan con  
inmunosupresores) según cada caso  
(
3,  
4).  
Es  
fundamental  
efectiva  
la  
coordinación  
entre  
disciplinas: el dermatólogo suele  
liderar el equipo, pero el oftalmólogo,  
el  
intensivista/anestesiólogo,  
de quemados,  
el  
el  
cirujano  
infectólogo, el nutricionista, el  
fisioterapeuta y el psicólogo, entre  
otros,  
desempeñan  
durante  
roles  
la  
indispensables  
hospitalización y la rehabilitación  
posterior (12). A medida que mejora  
la sobrevida de estos pacientes, la  
atención se enfoca también en  
reducir la carga de secuelas  
crónicas.  
En  
tal  
sentido,  
intervenciones proactivas en la fase  
aguda (ejemplo: TMA ocular,  
claridad  
el  
papel  
de  
cada  
programas  
de  
movilización  
tratamiento, los avances alcanzados  
en la última década en especial en  
el cuidado oftalmológico y el uso de  
temprana, monitoreo de función  
pulmonar) tienen un impacto en la  
calidad de vida a largo plazo. Un  
seguimiento multidisciplinario tras el  
alta con dermatología (para  
ciclosporina/etanercept  
representan un paso importante  
hacia un futuro en el que SJS/NET  
deje de ser sinónimo de alta letalidad  
fotoprotección de  
y
manejo  
cicatrices), oftalmología (tratamiento  
o
discapacidad  
severa.  
centros  
La  
de  
de  
ojo  
seco  
y
cirugías  
consolidación de  
reconstructivas  
rehabilitación  
si  
necesarias),  
referencia y la difusión de protocolos  
estandarizados basados en la mejor  
evidencia disponible serán cruciales  
física  
y
apoyo  
psicológico es aconsejable para  
1
005  
Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul dic. 2025) ISSN: 2697-3456  
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica: abordaje multidisciplinario oftalmológico, dermatológico y  
anestésico  
para  
continuar  
mejorando  
el  
Diagnosis and treatment of  
epidermal necrolysis  
StevensJohnson syndrome  
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