Revista Científica Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN. Volumen 9, Número 17 (Ed. jul – dic. 2025) ISSN: 2697-3456
Malnutrición en niños y alimentación saludable en padres de familia de un caserío rural Ecuatoriano.
conocimiento de los padres sobre la
alimentación saludable en un
contexto rural ecuatoriano. De
acuerdo con los datos obtenidos,
como se muestra en el gráfico 1, la
relación entre el IMC y el peso
corporal es positiva, lo que es
consistente con la definición del IMC.
Sin embargo, el coeficiente de
determinación (R² = 0.272) es
relativamente bajo, lo que indica que,
aunque hay una correlación entre
estas variables, existen otros
factores que también influyen en el
peso corporal de los niños, como la
genética y la composición corporal.
Este hallazgo es similar al de
estudios previos, por lo que sugieren
que el IMC es solo un indicador y no
una medida definitiva del estado
nutricional infantil
edad y el IMC, se observó una
distribución constante del IMC entre
13 y 17 en las edades más
tempranas, con valores atípicos en
los niños mayores 8-9 años que
sugieren casos de sobrepeso u
obesidad. Esto resalta un punto
crítico en el desarrollo infantil, como
mencionan (Reyes Narvaez & Canto,
2020), en el cual las alteraciones
nutricionales, tanto por exceso como
por déficit, comienzan a ser más
evidentes a partir de los 5 años. Este
patrón resalta la necesidad de
intervenciones nutricionales desde
etapas tempranas, particularmente
en la escuela o en el hogar.
Dentro de los resultados de los
diferentes sexos se muestran una
ligera diferencia en el peso entre
niños y niñas, con los niños
presentando una mediana de peso
Por otro lado, el análisis entre la talla
y el IMC mostró que no existe una
correlación significativa (R² = 0.010),
lo cual es esperado, ya que la altura
está incluida en la fórmula del IMC.
Este hallazgo subraya la importancia
de no interpretar erróneamente el
IMC como una medida directa de
crecimiento lineal, sino como una
combinación de peso y altura que
refleja el estado nutricional. Como lo
hemos mencionado dentro de la
superior.
Además,
la
mayor
dispersión en los varones sugiere
que hay una variabilidad más amplia
en su crecimiento, lo cual es un
patrón común en poblaciones
infantiles. Estos resultados son
consistentes con estudios previos
que indican que el dimorfismo sexual
en el crecimiento es un fenómeno
esperado en la población infantil. La
valoración nutricional por edad y
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