Ponce-Cañarte et al. (2025)
California en Tijuana, las primeras
concepciones sobre los derechos
humanos se desarrollaron desde una
perspectiva filosófica que los
vinculaba con la naturaleza humana
se establece que “todos los seres
humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos” (DUDH, 1948,
art. 1), citado por Gutiérrez López
(2020, p. 118).
(
Bidart, 1989, pp. 13–17). En este
sentido, se ha sostenido que dichos
derechos constituyen atributos
Asimismo, el autor explica que esta
naturaleza humana, reforzada por la
DUDH, se basa en principios
innatos de la persona, derivados de
su dignidad, y no deben entenderse
como una “concesión de la sociedad
política” (Truyol, 1968, p. 11, citado
en Bidart, 1989, p. 16). Por tanto,
Gutiérrez (2020) concluye que los
derechos humanos se consideran
anteriores a la creación del Estado
fundamentales
como
la
universalidad, la igualdad y la
objetividad, los cuales se fundan en
la dignidad intrínseca de las
personas, sosteniendo que los
derechos humanos existen incluso si
no se reconocen (Velásquez, 2013,
p. 759, citado en Gutiérrez López,
(pp. 117–118).
2020).
Según el Dr. Gutiérrez López (2020),
esta noción ha mantenido su
relevancia y ha sido respaldada por
No obstante, aceptar plenamente
este enfoque implicaría pasar por
alto tres aspectos esenciales:
primero, que hay países donde los
los
instrumentos
jurídicos
internacionales en materia de
derechos humanos, así como por los
principios que sustentan sus
características. Un ejemplo claro de
ello es la Declaración Universal de
los Derechos Humanos (DUDH), que
además de representar un ideal para
todos los pueblos, marcó un punto
de inflexión tras la Segunda Guerra
Mundial y la creación de la
Organización de las Naciones
Unidas (ONU). En este documento
derechos
consensuados” no son reconocidos;
segundo, la distinción entre
“universalmente
derechos humanos y derechos
fundamentales (Carpizo, 2011, p. 14,
citado en Gutiérrez López, 2020); y
tercero, la existencia de una visión
analítica de protesta o resistencia,
donde los derechos humanos se
entienden como resultado de luchas
sociales más que como cualidades
naturales (Arias, 2015, pp. 15–16,
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